Neoconductista

 El neoconductismo es como una evolución del conductismo original. Sus creadores, como Edward C. Tolman y Clark L. Hull, se dieron cuenta de que la versión pura del conductismo (la de Pavlov y Skinner) era demasiado simple porque no tenía en cuenta lo que pasaba "dentro de la cabeza" de las personas. Así que el neoconductismo intenta meter en la ecuación algunas ideas más complejas, como las expectativas, los propósitos o incluso el pensamiento, aunque siempre manteniendo la base de que lo importante es el comportamiento observable.





Recurso visuales o complementarios

https://youtu.be/k4PnyKhtbLc?si=iG4SMlWoM8sPza9U

Base, aporte y criticas

En la educación, el neoconductismo nos ha ayudado a entender que el aprendizaje no es solo reaccionar, sino que también intervienen cosas como:

  • Aprendizaje con propósito: Reconoce que los alumnos no solo aprenden por reflejo, sino porque tienen una meta o un objetivo en mente (como querer sacar buena nota).
  • Expectativas y planificación: Si un alumno espera una recompensa por estudiar, es más probable que lo haga. Se da importancia a cómo las expectativas influyen en la conducta.
  • Puente al cognitivismo: Abrió la puerta a estudiar cosas como la memoria, la atención o el lenguaje, que son parte fundamental de cómo aprendemos. Aunque seguía centrado en lo observable, empezó a valorar que "algo pasa en el medio". Por ejemplo, aunque un niño no haga un comportamiento de inmediato, puede haberlo "aprendido" al observarlo y guardarlo en su mente.

En la educación, el neoconductismo nos ha ayudado a entender que el aprendizaje no es solo reaccionar, sino que también intervienen cosas como:

  • Aprendizaje con propósito: Reconoce que los alumnos no solo aprenden por reflejo, sino porque tienen una meta o un objetivo en mente (como querer sacar buena nota).
  • Expectativas y planificación: Si un alumno espera una recompensa por estudiar, es más probable que lo haga. Se da importancia a cómo las expectativas influyen en la conducta.
  • Puente al cognitivismo: Abrió la puerta a estudiar cosas como la memoria, la atención o el lenguaje, que son parte fundamental de cómo aprendemos. Aunque seguía centrado en lo observable, empezó a valorar que "algo pasa en el medio". Por ejemplo, aunque un niño no haga un comportamiento de inmediato, puede haberlo "aprendido" al observarlo y guardarlo en su mente.

A pesar de sus avances, el neoconductismo también tiene sus peros:

  • Sigue siendo limitado: Aunque abrió la puerta a lo mental, aún no lo explora a fondo. Se queda un poco a medio camino entre solo observar conductas y entender el complejo mundo del pensamiento.
  • Dificultad de las variables intermedias: Las "variables intermedias" que proponen son difíciles de medir o ver, lo que a veces complicaba sus teorías y las hacía menos claras que el conductismo puro.
  • No explica todo el aprendizaje: Si bien ayuda a entender cómo formamos hábitos o aprendemos a través de las consecuencias, le cuesta explicar aprendizajes más complejos como la creatividad, la resolución de problemas abstractos o cómo construimos ideas nuevas.

Descripción del enfoque o teoría

El neoconductismo es una versión mejorada del conductismo original. Surgió cuando algunos investigadores se dieron cuenta de que la primera versión era demasiado simple: no podía explicar por qué la gente hacía cosas sin una recompensa clara, o cómo los animales aprendían sin que les dieran premios inmediatamente. Así que, figuras como Edward C. Tolman y Clark L. Hull empezaron a pensar que, además de lo que se ve, hay algo que pasa "dentro de la cabeza" de la persona o el animal que también influye en cómo aprenden. Intentaron meter ideas como las expectativas o los propósitos en sus teorías.

Sus ideas centrales mantienen que el ambiente sigue siendo muy importante y que las recompensas y los castigos influyen en el aprendizaje. Pero lo nuevo es que entre lo que sucede en el ambiente (un "estímulo") y la reacción de la persona (una "respuesta"), hay "cosas internas" que median. Por ejemplo, Tolman habló de los "mapas cognitivos", que son como planos mentales que una rata se hace de un laberinto, incluso si no recibe comida al final. Esto significa que no solo reaccionamos, sino que pensamos y nos hacemos una idea de las situaciones antes de actuar.

En cuanto a cómo se comunica en la educación, el neoconductismo sigue siendo bastante directo, pero con un matiz. El maestro sigue siendo quien guía y proporciona la información, y la retroalimentación (decir si algo está bien o mal) sigue siendo clave. Sin embargo, se empieza a considerar que el alumno no es solo un "robot" que reacciona. Se reconoce que el alumno tiene expectativas (espera una buena nota, espera entender algo) y que sus intenciones o propósitos influyen en cómo se comunica y aprende. La comunicación no es solo para dar órdenes, sino también para generar esas expectativas y para que el alumno se forme una idea más completa de lo que está aprendiendo.

Aplicaciones en el ámbito educativo

El neoconductismo, al ser un "puente" entre el conductismo simple y las teorías que valoran más la mente, ha influido en la educación de formas más sutiles. Por ejemplo, en la enseñanza, se sigue usando la idea de refuerzos (premios) para motivar, pero se entiende que el alumno no solo busca la recompensa, sino que también espera conseguirla o tiene la intención de lograrla. Así, un maestro puede diseñar actividades donde el éxito sea predecible para que el alumno se sienta motivado a seguir, sabiendo que si se esfuerza, lo logrará. También influye en cómo se enseñan habilidades que requieren más que solo memorizar, como resolver problemas.

En la práctica, esto se ve en situaciones donde se anima al alumno a establecer sus propias metas (aunque sean pequeñas), o a entender el "por qué" de lo que aprende, no solo el "qué". Por ejemplo, al aprender a redactar un texto, no solo se califica la ortografía (conductismo puro), sino que se da importancia a que el alumno entienda cómo organizar sus ideas para lograr un propósito (comunicar un mensaje claro). A diferencia del conductismo tradicional, que podría enfocarse solo en la cantidad de palabras o errores, el neoconductismo empieza a valorar que el alumno tenga un "mapa mental" de cómo se construye un buen texto, y no solo que siga una receta rígida.

Análisis crítico y reflexivo

El neoconductismo, al intentar mirar un poco más allá de lo puramente observable, tiene sus ventajas y limitaciones hoy en día. Una de sus ventajas es que fue un paso importante para reconocer que el aprendizaje no es solo una máquina de reacción; admite que el alumno tiene intenciones y expectativas, lo que lo hace un poco más humano que el conductismo puro. Esto puede ayudar a diseñar tareas donde el alumno ve un propósito claro y se siente motivado por lograrlo. Además, su énfasis en la relación entre el estímulo y la respuesta, aunque ahora más matizada, sigue siendo útil para entender cómo se forman algunos hábitos o habilidades básicas de manera eficiente. Sin embargo, su mayor limitación es que aún se queda "a medias" en la comprensión de la mente. Aunque reconoce las variables internas, no las explora a fondo como lo hacen teorías más modernas (cognitivismo, constructivismo). Sigue siendo un poco rígido y le cuesta explicar procesos complejos como la creatividad o la resolución de problemas abstractos.

En mi experiencia formativa, puedo ver cómo el neoconductismo se coló en mi educación. Por ejemplo, en materias donde había que aprender procedimientos o resolver problemas específicos, se nos enseñaba una serie de pasos y se nos reforzaba cuando los seguíamos correctamente. No solo se premiaba la respuesta final, sino que a veces se nos animaba a pensar en la lógica de los pasos o en el objetivo del ejercicio, lo que se acerca a la idea de "mapas cognitivos" o intenciones. Aunque no se hablaba explícitamente de "neoconductismo", la idea de que había una meta y una forma esperada de llegar a ella, y que eso se reforzaba, estaba presente. Sin embargo, también sentía que a veces limitaba la exploración libre o la búsqueda de soluciones no convencionales, priorizando el método establecido sobre la innovación.

Referencias

Skinner, B. F. (1938). The behavior of organisms: An experimental analysis. D. Appleton-Century Company.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Aprendizaje Acumulativo

Tradicional Activa

Conductismo